Los madrileños se deshicieron de un colchón cada siete minutos a lo largo de la pandemia

El abandono de jergones ha sido una de las imágenes que ha dejado la pandemia. Con el servicio de recogida gratis a domicilio de muebles y bartulos suspendido y los puntos limpios cerrados “para resguardar del contagio a los trabajadores de la limpieza y evitar la expansión de la enfermedad”, el Ayuntamiento de la capital española lanzó el mensaje de que no se sacaran a la calle. Esfuerzo inútil en tanto que “muchos vecinos desatendieron esta solicitud y desde el principio de la pandemia hasta el pasado nueve de junio se han recogido de las calles de la villa de Madrid 17.363 colchones”, afirma el Consistorio.

En conjunto, los empleados municipales han recogido hasta el nueve de junio y durante las semanas marcadas por la Covid-diecinueve un total de 17.363 colchones abandonados en la vía pública. Las actitudes más incívicas se concentran en Vicálvaro, Moratalaz, Puente y Villa de Vallecas, con cinco mil ciento setenta y siete colchones, han trasladado fuentes de Medio Entorno y Movilidad a Europa Press.

Les prosiguen Carabanchel, Usera y Villaverde (5.063); Fuencarral, Moncloa y Latina (2.521); Hortaleza, Barajas, Ciudad Lineal y San Blas (1.904); Hortaleza, Barajas, Ciudad Lineal y San Blas (1.904); Centro, Chamberí y Tetuán (1.690) y Chamartín, Salamanca, Retiro y Aganzuela (mil ocho).

Esto supone que durante cada hora de la pandemia se han descuidado en las calles de la villa de Madrid más de 8 colchones, casi 200 día a día. La zona más afectada ha sido y prosigue siendo Puente de Vallecas. El Ayuntamiento de la capital española ya no está contabilizando el número de colchones que se siguen encontrando al lado de los contenedores.

Los empleados municipales no pueden probar su teoría más gana fuerza la idea de que una buena parte de los colchones pertenecían a enfermos y/o fallecidos por el Covid-19. Una actitud insalubre que ha obligado a los obreros de limpieza “a marcar los colchones y ponerlos en cuarentena cinco días ya antes de recogerlos”. Una medida que dilata el periodo de retirada más que les ayuda a conservar su salud”, han explicado fuentes municipales.

Se trata de una práctica prohibida por el Capítulo 2º de la Ordenanza municipal de Limpieza de los Espacios Públicos y Gestión de Residuos y que puede ser sancionada con multas de hasta mil quinientos euros. El concejal de la capital española en Usera, Félix López Rey, apunta, no obstante, que el “gran festival del colchón callejero” se ha auspiciado porque “el Municipio no hace cumplir las ordenanzas”. ‘#Madridestásucio’ es el hashtag que viene empleando en redes sociales, como ‘#inseguridadsocial’.

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